La economía solidaria es una forma de producción, consumo, y distribución de la riqueza, que se centra en valorar a la persona y no en priorizar el capital. Se trata de una visión y una práctica que posiciona a la economía como un medio para servir al desarrollo personal y comunitario, y como un instrumento que contribuya a la mejora de la calidad de vida de las personas y de su entorno social. El objetivo principal de la economia solidaria es favorecer al ser humano y permitir que cada uno obtenga lo mejor posible a lo largo de su vida, tanto en el tiempo dedicado a su formación, como a una actividad remunerada, o a la vida familiar o personal. La economía solidaria es una vía alternativa y prometedora para el conjunto de la sociedad, está basada en la tolerancia, la libertad, la democracia, la transparencia, la igualdad y la salida hacia un mundo mejor y más repartido económicamente.
Los principales objetivos de la economia solidaria:
- La igualdad: satisfacer de igual manera los intereses de todos las personas interesadas por las actividades de la empresa o de la organización.
- El empleo: crear empleos estables y favorecer el acceso a personas desfavorecidas. Asegurar a cada miembro del personal condiciones de trabajo dignas, estimulando su desarrollo personal y su toma de responsabilidades.
- Medioambiente: utilizar métodos de producción y productos que no sean perjudiciales para el ambiente.
- Cooperación: favorecer el trabajo en equipo en lugar de la competencia dentro y fuera de la organización.
- Sin fin de lucro: estas iniciativas solidarias no tienen como fin la obtención de beneficios, sino que la promoción humana y social, lo que no implica que no sea importante el equilibrar la cuenta de ingresos y gastos. Eso si, los posibles beneficios no se repartirán para beneficio particular, sino que se revertirán a la sociedad mediante el apoyo a proyectos sociales, a nuevas iniciativas solidarias o a programas de cooperación al desarrollo, etc.
- Compromiso con el entorno: las iniciativas solidarias estan presentes en el entorno social en el que se desarrollan.
Por tal motivo, es imprescindible visibilizar aún más la potencialidad del sector valorando cómo se construye solidaria y comunitariamente una solución a los diferentes problemas de la economía, no solo para la producción, la comercialización, y el consumo, sino que también para abordar otros aspectos como el acceso a los servicios públicos o el cuidado del ambiente (entre otras).



