miércoles, 4 de diciembre de 2013

Economía solidaria

La economía solidaria es una forma de producción, consumo, y distribución de la riqueza, que se centra en valorar a la persona y no en priorizar el capital. Se trata de una visión y una práctica que posiciona a la economía como un medio para servir al desarrollo personal y comunitario, y como un instrumento que contribuya a la mejora de la calidad de vida de las personas y de su entorno social. El objetivo principal de la economia solidaria es favorecer al ser humano y permitir que cada uno obtenga lo mejor posible a lo largo de su vida, tanto en el tiempo dedicado a su formación, como a una actividad remunerada, o a la vida familiar o personal. La economía solidaria es una vía alternativa y prometedora para el conjunto de la sociedad, está basada en la tolerancia, la libertad, la democracia, la transparencia, la igualdad y la salida hacia un mundo mejor y más repartido económicamente.
Los principales objetivos de la economia solidaria:
  • La igualdad: satisfacer de igual manera los intereses de todos las personas interesadas por las actividades de la empresa o de la organización.
  • El empleo: crear empleos estables y favorecer el acceso a personas desfavorecidas. Asegurar a cada miembro del personal condiciones de trabajo dignas, estimulando su desarrollo personal y su toma de responsabilidades.
  • Medioambiente: utilizar métodos de producción y productos que no sean perjudiciales para el ambiente.
  • Cooperación: favorecer el trabajo en equipo en lugar de la competencia dentro y fuera de la organización.
  • Sin fin de lucro: estas iniciativas solidarias no tienen como fin la obtención de beneficios, sino que la promoción humana y social, lo que no implica que no sea importante el equilibrar la cuenta de ingresos y gastos. Eso si, los posibles beneficios no se repartirán para beneficio particular, sino que se revertirán a la sociedad mediante el apoyo a proyectos sociales, a nuevas iniciativas solidarias o a programas de cooperación al desarrollo, etc.
  • Compromiso con el entorno: las iniciativas solidarias estan presentes en el entorno social en el que se desarrollan.
En la Argentina existe una cantidad muy importante de emprendimientos que surgen de muy diversas maneras y corrientes dentro de este pensamietno que es la economia social o solidaria. Aportan más de un 9% al total del Producto Bruto Interno Nacional, y generan miles de empleos a través de las organizaciones que representan a este paradigma.
Por tal motivo, es imprescindible visibilizar aún más la potencialidad del sector valorando cómo se construye solidaria y comunitariamente una solución a los diferentes problemas de la economía, no solo para la producción, la comercialización, y el consumo, sino que   también para abordar otros aspectos como el acceso a los servicios públicos o el cuidado del ambiente (entre otras).

Basura Cero

 


Entre las consecuencias desfavorables que causa el consumo, se encuentran los desechos. Según un estudio realizado por la Secretaría de Ambiente en 2005, en Argentina se producen más de 12 millones de toneladas de residuos por año, de las cuales más de 4 millones corresponden a la provincia de Buenos Aires, el distrito más grande y rico del país, que es el que más genera, y 26.000 a Tierra del Fuego, la que menos aporta. Durante mucho tiempo, se utilizó la incineración para deshacerse de los desechos. Esta modalidad propone la quema de los residuos sólidos urbanos, los residuos hospitalarios y los residuos peligrosos industriales. Todas ellas, lejos de solucionar el problema de la basura, generaron nuevos problemas ambientales. Como consecuencia de la presión por parte de los ciudadanos y organismos dedicados al cuidado del medio ambiente, en mayo de 2001 Argentina firmó junto a otros 90 países el Convenio de Estocolmo, un acuerdo internacional para eliminar del planeta las cancerígenas dioxinas, que son compuestos muy tóxicos emitidos, especialmente, por los incineradores de residuos. Ante la grave situación y la evidencia clara sobre la necesidad de hacer un cambio profundo en el modelo de manejo de residuos sólidos urbanos, en agosto de 2004 Greenpeace Argentina presentó un
Plan de Basura Cero para Buenos Aires, que propone una serie de medidas a tomar, basadas en el concepto Basura Cero. A pesar de que se se hizo un proyecto de ley aprobado en 2005, con medidas que prometen reducir la cantidad de desechos que se producen por persona, lejos estan de cumplirse. Un ejemplo: la Ciudad de Buenos Aires; muchos de los objetivos que el gobierno de la ciudad propone para frenar y disminuir en cantidad estos residuos, no se cumplen, basta sólo con ver los resultados: para el 2012 se esperaba un 50% menos de basura, actualmente aumentó un 20%.
Basura cero es un concepto y una política integral de manejo de residuos que apunta a reducir progresivamente el enterramiento y la incineración de residuos sólidos urbanos, hasta llegar a cero, adoptando una serie de medidas en cada etapa: desde que se producen hasta que se consumen y desechan. Un plan de Basura Cero busca aplicar estas medidas, apuntando por un lado a reducir drásticamente la cantidad y toxicidad de los residuos que generamos y por otro a que todo lo que se deseche vuelva al circuito productivo o a la naturaleza de forma segura. Estas medidas tienden hacia la Producción Limpia, a la reducción del uso de tóxicos en los procesos de producción, al replanteamieto o rediseño de aquellos productos que no se pueden aprovechar, al reemplazo de envases y productos descartables y de corta vida útil por otros más amgiables con en medio ambiente. La idea, es que todo lo que se produzca y deseche sea aprovechado nuevamente, y lo que no se pueda aprovechar que simplemente no se produzca.
Para incentivar estos cambios se incorporan políticas que involucran a los productores para que se hagan cargo de los impactos que sus productos generan durante todo su ciclo de vida, incluso luego de que son desechados. Pero no solo ellos deben actuar, si no que tambien cada uno desde su casa o lugar de trabajo puede colaborar:
  • recurriendo a la separación de los residuos reciclables (deben estar secos y limpios), de aquellos residuos no reciclables. (para ver el punto de reciclaje más cercano a su hogar haga click aquí)
  • reutilizando productos usados mediante el trueque, compra-venta, reparación, donaciones, etc.
  • realizando compostaje de materia orgánica para obtener un compost que pueda devolver los nutrientes a la tierra.
Así, con la colaboración de cada uno, se disminuye la cantidad de basura que se entierra y se van sentando las bases para que el plan avance y se afiance.
Por último, un video explicativo sobre el tema titulado: ''La historia de las cosas"
 


martes, 3 de diciembre de 2013

¿Qué es el Marketing verde?

El Marketing es la disciplina por la cual las empresas acercan sus productos a los consumidores aplicando diversas estrategias y tácticas. Philip Kotler, especialista en la materia, define el Marketing para como una organización comprometida que considera los deseos e intereses de los consumidores, las necesidades de la empresa y los intereses de la sociedad a largo plazo. Por lo tanto, esta disciplina tiene el desafío de desarrollar productos pensados desde el contenido de sus componentes hasta cómo el consumidor va a deshacerse del producto una vez cumplida su vida útil. El Marketing verde, según la Asociación Americana de Marketing, es la comercialización de productos característicos por ser seguros para el medio ambiente y no comprometer al desarrollo de las futuras generaciones. Su objetivo principal es promover un cambio social favorable hacia el medio ambiente. Existe tambien el Marketing verde engañoso o greenwashing, que es cuando las organizaciones realizan acciones enfocadas en el corto plazo y poco entienden lo que está pasando realmente con nuestro Planeta Tierra. Si bien, antes las organizaciones tomaban este camino, en la actualidad ya no es viable, porque los consumidores demandan cada vez mas productos y servicios que hayan sido producidos bajo esquemas de reducci{on de imapactos ambientales.
Aquellas empresas interesadas en desarrollar este tipo de marketing deben invertir en la producción (haciendola más rapida y eficiente, tomando en cuenta materia prima ecológica), la investigación (para la busqueda de nuevas materias primas, fuentes sustentables de energía y otros metodos para reducir el impacto ambiental) y la tecnología (para la produccion eficiente, a menores costos y gastos de energia). Ejemplos de dos organizaciones que practican el Marketing verde son:

Hewlett Packard es una de las empresas de tecnología más grandes del mundo, que produce computadoras, servidores y muchos más productos tecnológicos para el hogar, la oficina y el uso gubernamental. HP se vinculó con el marketing ecológico mediante su "Motherboard ad", que mostraba las prioridades de la compañía con respecto a la sustentabilidad y la eficiencia energética. La empresa también hace alarde de su programa de reciclaje, que ha reciclado más de mil millones de libras de desechos electrónicos desde 1987. El motivo de este tipo de publicidad, de acuerdo con Gary Elliot, vicepresidente del área de marketing de la marca HP, es que la compañía cree que los clientes son conscientes respecto del cuidado ambiental y la responsabilidad social y prefieren adquirir productos de una compañía que comparta esa perspectiva.

 
Toyota, una de las empresas fabricantes de automóviles más grandes del mundo, lanzó el modelo Prius en el 2000, y desde ese momento se ha transformado en el vehículo híbrido más vendido de los Estados Unidos de América. En el 2005, invirtieron 50 millones de dólares en la campaña de publicidad del vehículo híbrido, que superó a cualquier otro fabricante de automóviles, de acuerdo con Advertising Age. Otro ejemplo de las acciones de marketing ecológico de Toyota surge de una publicidad que se transmitió durante el Súper Tazón del 2007 y mostraba el "Hybrid Synergy Drive" de Toyota. El sistema le permite al conductor verificar de manera constante la cantidad de energía utilizada por el motor eléctrico, a diferencia del motor a gas, menos ecológico. Toyota se relacionó con el marketing ecológico al promocionar productos que les permiten a los consumidores conducir con conciencia respecto del medio ambiente.

martes, 19 de noviembre de 2013

Responsabilidad Social Empresarial

Hasta hace poco, se asumía que la responsabilidad de las empresas era solamente generar utilidades para sus accionistas. Actualmente, se entiende que además de producir ganancias, la empresa debe tomar en cuenta si sus actividades afectan positiva o negativamente la calidad de vida de sus empleados y de las comunidades situadas en donde realiza estas operaciones. 


Esto nos lleva al concepto de Responsabilidad Social Empresarial que es el compromiso consciente, por parte de las empresas, de cumplir con sus metas considerando las expectativas económicas, sociales y ambientales de todos sus participantes, demostrando respeto por la gente, por los valores éticos, por la comnidad y por el medio ambiente, y contribuyendo así a la construcción del bien común. Para que las empresas actúen con responsabilidad social, es necesario que ese concepto sea incorporado a sus procesos de gestión y que pase a formar parte integral de sus estrategias de negocio y de su sistema de planeación interna.

En Noviembre de 2012, la revista Mercado publicó "El libro blanco de la Responsabilidad Social" en él se incluyó el ranking de las 100 empresas más responsables y mejor gobierno corporativo en Argentina que realiza Merco, el monitor de referencia que mide la reputacion. Según el estudio que realizo Merco, la alimenticia Arcor se posiciona en primer lugar, por delante de Technit, Unilever, Coca-Cola y Quilmes. 
"El libro blanco de la Responsabilidad Social"
Nota del diario Clarín: enlace
 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Consumo responsable en Argentina


Saber si el producto que se compra no requirió mano de obra infnatil, trabajadores en condiciones de trabajo infrahumanas o destrozos en el medio ambiente, son formas de apoyar al comercio justo o, mejor dicho, al consumo responsable. Este concepto, al igual que la actividad de consumir, es muy abarcativo, por lo que podemos sintetizarlo en tres bloques:
El primero es el consumo ético. Se trata de introducir valores a la hora de optar por un producto. Destaca la austeridad en relacion al consumo de algún bien o serivicio, con el objetivo de reducir, por ejemplo, la utilización de energía eléctrica, y de frenar al consumismo como forma de alcanzar el bienestar y la felicidad.
El segundo es el consumo ecológico que incluye las famosas tres erres: Reducir, Reutilizar y Reciclar. Aparte tambien inscita a la agricultura y ganaderiaa ecologicas, producción artesanal y demás actividades relacionadas.
El tercero es el consumo social o solidario, que nos enseña a estar atentos a las relaciones sociales y condiciones laborales en las que se ha elaborado un producto o servicio. Por ejemplo, el pagar lo justo por el trabajo realizado, eliminar la discriminación, etc.

En Argentina, según una encuesta realizada por TNS Gallup, más de la mitad de los argentinos eligió productos social y ambientalmente responsables. Esta es una costumbre reciente que se da en el pais, el cual se ubica por debajo del promedio internacional de consumidores responsables. La encuesta reveló que hay una preferencia por productos responsables en la mitad de los encuestados. Aunque solo 2 de cada 10 argentinos eligen estos productos siempre o casi siempre, mientras que 3 de cada 10 lo hacen algunas veces y el resto nunca considera estos atributos a la hora de elegir sus productos. La encuesta tambien sostiene que, entre quienes consumen productos responsables, se destacan los estudiantes universitarios. El estudio concluye que en la Argentina el hábito de consumir responsablemente no es una costumbre, sino más bien las señales de una práctica que está arraigando en la población.Si bien hay un fuerte interés en mantener un consumo responsable en Argentina, aún queda mucho camino por recorrer y un giro cultural sobre la importancia de cuidar el medio ambiente y exigir los procesos menos nocivos en los procesos industriales.

Por otro lado, National Geographic Society junto a Globescan, publican un informe anual sobre el impacto del comportamiento del consumidor en el medio ambiente. Este abarca 17.000 consumidores en 17 países y analiza el comportamiento de consumo en cuatro áreas: hogar, transporte, consumo de alimentos y productos. Según este informe, Argentina ocupa uno de los primeros pustos en el ranking posicionandolo en uno de los paises, entre los cuales se lo compara, más responsables.

Sitio donde se encuentra el mapa interactivo:
http://environment.nationalgeographic.com/environment/greendex/ 

martes, 22 de octubre de 2013

Consumo: Impacto social, trabajo esclavo.

El consumo responsable al cual hacíamos referencia en el primer post, hace hincapié a la responsabilidad que el consumidor tiene a la hora de obtener el producto o servicio, fijándose no solamente en los materiales que se utilizaron para realizarlo, sino también en cómo fue producido y en qué condiciones. Generalmente, estas ultimas dos cuestiones no se plantean en el momento de adquirir algo, ya que lo que uno menos se imagina al comprar, por ejemplo, un oso de trabajo esclavo.



La esclavitud es según la ley la forma involuntaria de servidumbre humana mas absoluta. Antiguamente era algo común, pero hoy en día se lo considera como una violación a los derechos de la persona y a pesar de esto, en muchas partes del mundo la esclavitud sigue existiendo. Ejemplo de un caso actual de esclavitud es el que ocurre en China. El 75% de los juguetes del mundo se fabrican en ese país, y esto es debido a que muchas empresas (como Disney, Mattel, Hasbro, Mc Donlad y Warner Brothers) utilizan fabricas que se encuentran allí para la elaboración de sus productos. Pero, ¿por qué elegir China? Por sus condiciones ''favorables''. Los precios de los productos chinos son realmente bajos, y esto se debe a que para producirlos, se emplea el uso del trabajo esclavo. Según la Laogai Research Foundation, existen cerca de 1200 campos de trabajo forzado en China operando en la actualidad, con una población carcelaria de varios millones. Como la producción llevada a cabo en estos campos es tan grande y el costo tan bajo, los productos son vendidos rápidamente, ganando mercado en el exterior. La Comisión de Derechos Humanos de Asia (AHRC) dice que la edad promedio de los trabajadores de las fabricas chinas de juguetes es de entre 12 y 15 años. El salario promedio oscila entre aproximadamente 20 centavos y 1,40 pesos argentinos por hora. A veces trabajan hasta 19 horas por día, 6 días a la semana, bajo 40 grados de temperatura. Los que se enferman y embarazan son obligados a renunciar. Todo esto ocurre bajo el control y permisividad del gobierno. Este mercado chino prospera debido a la sobre oferta de trabajo que hay en ese país. Lo peor, si se puede decir así, de toda esta situación, son las aterradoras formas de tortura a las que estos ''trabajadores'' están sometidos diariamente si no terminan su trabajo o por simple antojo de quienes las aplican.
Mapa que denuncia donde hay trabajo esclavo

En Argentina, a pesar de ser ilegal, el trabajo esclavo aun existe y según la pagina oficial de una fundación en contra del trabajo esclavo (http://www.productsofslavery.org/), nuestro país ocupa el puesto nº 11.






Ya vimos lo que tantas empresas reconocidas y no, son capaces de hacer por vender más. La decisión de cambiar y de hacer nuestro consumo, un consumo responsable esta en nosotros.









lunes, 14 de octubre de 2013

Consumo: Impacto Ambiental

Anteriormente hablamos sobre que era el consumo masivo y de como afecta a las personas y al medio ambiente. En esta oportunidad nos centraremos en profundizar el impacto que tiene el consumo desmedido en el lugar donde vivimos, el planeta Tierra.
Como mencionamos antes, muchas industrias recurren a acciones nada éticas para lograr una producción tal que abastezca a los consumidores. Debido a esto muchos de los recursos naturales se encuentran amenazados en todos los sentidos y son explotados sin antes un estudio previo que permita minimizar los daños producidos en el medio ambiente.
Tala ilegal en el Amazonas.

 Ejemplos son la tala indiscriminada de árboles (que provocan inundaciones, aludes y demás catástofres), la contaminación de los suelos (que provocan la perdida de productividad de los mismos y enfermedades para las personas que viven cerca de ellos), océanos y hasta del agua dulce que necesitamos para vivir. Tambien los gases tóxicos que liberan las fabricas, autos, aires acondicionado, heladeras y otros productos, aceleran el efecto invernadero dando lugar al calentamiento global, que es más peligroso cada año.
Estos daños comenzaron a aumentar drásticamente desde la Revolución Industrial y hoy en dia las poblaciones urbanas consumen el 75% de los recursos naturales del mundo y generan el 75% de los residuos. Las ciudades se convirtieron en consumidoras de enormes cantidades de recursos naturales y generadoras de impactos ambientales masivos.




Greenpeace, nos propone diez medidas para reducir el impacto de las ciudades en el medio ambiente:

1) Ahorro energético: Con adecuado aislamiento y criterios bioclimáticos en el diseño de edificios y en el planeamiento urbanístico se podría evitar el uso de aires acondicionados. La demanda de energía para climatización en edificios existentes se puede reducir en un 30-50% y en edificios nuevos en un 90-95%.
2) Impulso a las energías renovables: En los tejados de nuestras ciudades se pueden ubicar centrales de energía solar fotovoltaica para producir electricidad y captadores solares térmicos para producir agua caliente.
3) Construcción sostenible: El diseño de los barrios debe tener en cuenta el entorno. Debe potenciarse la utilización de materiales en cuya extracción no se haya producido un deterioro del medio ambiente, como la madera certificada FSC.
4) Menos agua, ríos más limpios: El problema no es la sequía, es el aumento sin límites del consumo de agua. Por ello debe detenerse la promoción de actividades muy intensivas en el uso del agua y promoverse un uso mucho más racional de este recurso basándose en el ahorro, la eficiencia y la reutilización.
5) Consumo responsable: La mayor parte de la producción de alimentos termina en las ciudades. Los habitantes de la mismas pueden influir en las formas de producción agraria y pesquera rechazando los productos transgénicos, el pescado que proviene de artes de pesca destructivas o demandando alimentos y productos (limpieza, juguetes, textiles,...) sin sustancias químicas tóxicas y utilizando papel y productos de madera respetuosos con los bosques.
6) Menos basura: Casi tres cuartas partes de lo consumido por la sociedad industrial tarda menos de un año en convertirse directamente en residuo. Hay que impulsar definitivamente la recuperación de los materiales que hoy se convierten en basura a través de medidas que impulsen las tres erres: reducción, reutilización y reciclaje.
7) Compostaje: La materia orgánica debe volver a la tierra para evitar su progresivo empobrecimiento y el uso de abonos artificiales. Por ello la parte orgánica de nuestras basuras puede recuperarse a través de un impulso al compostaje.
8) Transporte: Greenpeace propone una limitación del uso del coche en las ciudades y que se promueva de manera preferente al peatón, el uso de la bicicleta y el transporte público. En la actualidad la mitad de los desplazamientos en coche se realizan a menos de 3 kms. de distancia, y un 10% son para trayectos de menos de 500 metros.
9) Contra la especulación del suelo: La financiación de los ayuntamientos españoles no puede seguir dependiendo de la expansión constante y sin freno de la especulación urbana. Debe analizarse en profundidad la insostenibilidad del actual modelo, para ponerle freno.
10) Participación ecologista: La presencia activa de ciudadanos ecologistas en las ciudades es un beneficio para ellas. Por ello es importante que las administraciones municipales impulsen la participación de la sociedad en la defensa del medio ambiente.


Y por último, un video donde hay más información sobre el tema:

http://prezi.com/oayr5h-84qns/el-consumo-y-su-impacto-ambiental/

martes, 1 de octubre de 2013

Consumo crítico y producción





A lo largo de estos últimos años, las empresas se han encargado de satisfacer las necesidades del hombre ofreciéndole productos y servicios que prometen saciarlas. Así la persona se convierte en un consumidor, pero no solo para satisfacer necesidades primarias o básicas, sino que para satisfacer "necesidades" que la empresa a través de la insistente publicidad le genera. El resultado es el consumo masivo, es decir, el individuo termina consumiéndolo todo, aunque lo que le vendan no le sirva absolutamente para nada. Pero esto no termina, con el objetivo de producir y vender más, las empresas hacen lo necesario para lograrlo, llegando a recurrir a la explotación desmedida de los recursos naturales -como la tala masiva de árboles- y hasta del mismo hombre -sometiéndolo a condiciones infrahumanas de trabajo-.
Por un lado, se encuentran los consumidores que desconocen como es llevado a cabo el producto o servicio consumido y por otro, aquellos que son conscientes de esto pero prefieren mirar hacia un costado. En ambos casos la persona debe tomar conciencia y optar por el consumo responsable, adaptando sus hábitos de consumo a sus necesidades reales y optando en el mercado por opciones que favorezcan la conservación del medio ambiente y la igualdad social. Algunas organizaciones ecologistas, publicaron una serie de consejos para el consumo responsable: 


1) Antes de comprar algo reflexiona detenidamente si realmente o necesitas o si solo re estás guiando por la publicidad. 

2) Si decidís comprar algo, averigua muy bien de qué materia prima se fabrica, en que forma su proceso de manufacturación impacta al medio ambiente y si genera algún daño o Injusticia social.

3) También considera cual será el impacto que tendrá en el medio ambiente el uso de lo que se quiere comprar.

4) Cada vez que compres algo, debes pensar en los residuos y la basura que genera.

5) Evita los productos desechables, si no son necesarios.
6) Rechaza las bolsas de plástico que dan en supermercados y comercios, si puedes lleva tus propias bolsas de tela, de papel o de cartón.

7) Compra el contenido y no el envase. Muchas veces se paga más por los envoltorios que se tiran directamente a la basura que por el contenido.

8)Recicla antes que comprar, muchas de las cosas que están para tirar pueden volver a utilizarse de otras maneras y formas, usa tu imaginación.

9) Evita las latas y los productos muy envasados. Las fiambreras y los tarros de cristal son una forma más ecológica que guardar los alimentos en plástico y aluminio.

10) Preferir productos con envases retornables o reutilizables.


Varios piensan que no se puede competir con las grandes industrias, pero la realidad es que ellas están en una posición de profunda dependencia del comportamiento de los consumidores y por eso hacen lo posible para dominar nuestra voluntad. Lo que debemos hacer es reapropiarnos de nuestra voluntad de decisión y revalorizar el poder que tenemos para cambiar las actitudes de las empresas favorablemente.


  • Más información sobre qué es el consumo responsable:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=P1gYxoDRfF4